Alonso, un pintor necesario
La Formación e Impacto del Primer Viaje a Europa
Alonso - Spilimbergo
Las Series de Alonso
Alonso y el Diálogo con la Tradición Artística
La Ilustración - Los Libros
Arte y Política
Exilio y Regreso
Alonso y la Crítica
Alonso y la Mirada de sus Contemporáneos
|
Arte y Política
"la pintura de Alonso nos intranquiliza. Ni sus colores ni su composición y mucho menos
sus texturas o su temática sirven para darnos buena conciencia; al contrario, todos sus
recursos sirven para que permanentemente ponga en cuestión a nuestra coherencia. Las
bellas almas no son su especialidad. Es que ocurre algo muy simple y definitorio: Alonso
es un pintor revolucionario."
Las expresiones de David Viñas sintetizan el lugar que Alonso decidió ocupar dentro del
campo artístico y cultural. Se trata de lo que habitualmente se define como "artista
comprometido". Eso que Viñas llama "pintor revolucionario". De modo que la idea de
"compromiso" aparece irremisiblemente vinculada con la de revolución, con la ecuación de
un compromiso para el cambio social.
Lo interesante de advertir estos matices es la necesidad de destacar la naturalización
de el discurso historiográfico-artístico ha tenido respecto de estos problemas. Todo
artista es un "artista comprometido" . La pregunta sería dónde reside ese compromiso, o
con qué o quiénes esta comprometido uno u otro artista.
En el caso de Alonso, digamos que tempranamente (en 1945) se afilia al Partido
Comunista). A nivel internacional se inician los tiempos de la Guerra Fría. En el plano
nacional, comienza el período peronista. En este marco, la decisión política de Alonso
presupone también la definición de una posición estética. Seguramente conoce y participa
de los debates en torno al realismo de nuevo signo que se recrea en la postguerra así
como respecto del realismo social. Frente a estas polémicas y seguramente a través de
sus largas tertulias bohemias de estudiante en Mendoza y especialmente en Tucumán,
elabora una posición personal y con ella un lenguaje eficaz.
Años antes, cuando Alonso era un niño pequeño, Berni publicaba su Nuevo Realismo (1935)
poniendo una posición respecto del lugar del arte y el artista en la sociedad, y él y su
compañero de ruta Spilimbergo, planteaban estas posiciones desde sus obras y sus
prácticas de intervención a través de revistas antifascistas y en la sección de pintores
de la Asociación de Artistas, Intelectuales, Periodistas y Escritores (AIAPE).
A partir de los años '50, y con un Berni hiperactivo como contraparte, Alonso comienza
a desplegar sus estrategias de posicionamiento como artista e intelectual, lo que lo
conducen a definirse como un artista militante, comprometido con el cambio social, con
la posibilidad de llegar con su imagen y el poder crítico que ella conlleva, a un
público lo más extenso posible, procurando contribuir desde este lugar a promover el
pensamiento crítico entre los ciudadanos.
En esta línea de acción se inscriben sus ilustraciones, su diálogo con la historia del
arte, su permanente interpelación a los poderes y al sistema burgués a través de sus
obras y con la construcción de series que se presentan como relatos contundentes ante un
público que perplejo busca en ellas otra comprensión del mundo contemporáneo. (en cada
caso subrayado hacer vínculo con el capítulo correspondiente)
La entrevista que la revista Persona, publica en marzo de 1969 bajo el título "basta al
cuadro mercancia" sintetiza la concepción estético-política de Alonso.
Diana B. Wechsler
|